CAPÍTULO 1

LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLITANA

Modelo académico y de gobierno

La UAM surgió en 1974 como una respuesta del Estado mexicano a las necesidades sociales, en particular, para ampliar la cobertura de la Educación Superior dirigida a la población de la periferia del entonces Distrito Federal, pero también, su diseño fue la respuesta a los riesgos de un gobierno universitario vertical y autoritario. 

Se le pensó como una universidad moderna que no centralizaba ni concentraba el poder en una sola figura, órgano o instancia. El Artículo 6 de su Ley Orgánica fundamenta la estructura de gobierno que opera desde su nacimiento. 

En los órganos colegiados se delibera y se toman decisiones para el funcionamiento académico y administrativo de la Universidad, lo que le otorga un rasgo distintivo de democracia parlamentaria–representativa a su modelo de toma de decisiones, las cuales se enlazan de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo.

El modelo académico tiene dos rasgos fundamentales que lo hacen único en México:

  1. La organización departamental
  2. La figura del profesor investigador y la profesora investigadora como agentes del desarrollo del objeto de la Universidad, el trabajo académico intenso en un calendario trimestral.

El diseño departamental permite organizar el trabajo académico. En estas unidades organizativas confluye, por afinidad disciplinar y de conocimiento, el personal académico, que se agrupa en áreas académicas para desarrollar proyectos de docencia, investigación, difusión y vinculación con distinta temporalidad y alcance.

Como dato a destacar, en 2025, el 43 % del personal académico definitivo tenía una antigüedad mayor a 30 años, lo que indica trayectorias académicas longevas y que este grupo comparte la historia de la Institución, al menos, desde 1996.

Las divisiones son el siguiente componente de este modelo, ya que en ellas se agrupan los departamentos. 

La UAM cuenta con las siguientes 15 divisiones

La organización departamental y el trabajo académico por áreas han permitido que la UAM consolide rasgos en su función educativa como el compromiso social, la interdisciplinariedad y el alto valor académico.

Como todo gran proyecto, la UAM surgió con altas expectativas, lo que permitió congregar voluntades y creatividad para impulsar su inicio. 

El filósofo e historiador Miguel León Portilla creó una visión para ella y quedó plasmada en la frase “Casa abierta al tiempo – In Calli Ixcahuicopa”, que se adoptó desde el inicio como el lema institucional.

En 1974, el Rector Pedro Ramírez Vázquez diseñó y reglamentó el emblema de la UAM.

El emblema y lema conforman el logotipo de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Un elemento adicional que constituye la identidad de la Universidad es la pantera negra, Panthera onca o Jaguar (balam en maya, océlotl en náhuatl) considerado un puente entre lo humano y lo divino. En 1992 con el objetivo de unificar los esfuerzos deportivos de la UAM surge una sola representatividad denominada “Panteras negras”, con la finalidad de integrar a la comunidad con una sola identidad y cultura deportiva, bajo el lema “Todos somos panteras negras”, esto representó que la pantera negra fuera establecida como único símbolo deportivo de la UAM en 2007.

Estos son los orígenes, estructuras y características que sostienen e impulsan a la Casa abierta al tiempo, que se proyecta orgullosa al futuro, con dignidad, realismo y optimismo, y que ha orientado sus fines desde los valores y propósitos para los que fue creada.

La UAM siempre abierta, siempre orientada al tiempo, siempre una casa para la diversidad y la pluralidad del conocimiento.

Pantera Onca