Esta idea se expresa de manera gráfica: los tubos de ensayo remiten al trabajo propio de un laboratorio, a procesos en curso, pruebas, combinaciones y aprendizajes colectivos, a la proyección y construcción de futuros en proceso.
Los tubos se sostienen sobre una estructura triangular (alusiva a las tres funciones sustantivas de la institución) que, a su vez, remite al llamado Cono de Futuros, un modelo gráfico que busca definir una tipología del porvenir: el futuro posible, el probable, el admisible y el deseable.