Planeación, presupuestación y seguimiento

Proceso de planeación

Estructura y lógica de los indicadores

Con el fin de dar un seguimiento adecuado, viable y metodológicamente robusto a las metas planteadas, el sistema de indicadores se organiza de forma jerárquica en dos categorías distintas pero complementarias. Esta estructura responde a que una institución tan compleja y con actividades tan diversas como la Universidad requiere distintos niveles de seguimiento.

El primero es el estratégico, orientado al comportamiento general de la Universidad. Permite identificar, de manera sintética pero integral, el logro de sus objetivos primordiales y dar cuenta de manera concreta del desempeño, tanto al interior como al exterior de la institución.

El segundo es el operativo, cuyo comportamiento global descansa en un amplio conjunto de actividades de naturaleza muy diversa, cada una con objetivos particulares, que deben contar con un seguimiento específico. Para ello se requieren indicadores más detallados que permitan identificar el impacto de acciones concretas.

Así, el sistema se integra por un conjunto reducido de indicadores estratégicos, que funcionan como guía general del funcionamiento de la Universidad y cuyo resultado depende, a su vez, de las acciones y proyectos operativos, los cuales son monitoreados de manera más específica mediante un cumulo mayor de indicadores operativos. De este modo, el sistema queda conformado por los siguientes niveles:

Son aquellos priorizados por su alta capacidad de monitoreo. Sintetizan los resultados más relevantes e impactantes para la institución en sus funciones sustantivas y críticas, sirviendo como la fuente primaria de información para la toma de decisiones estratégicas, por ello están organizados de acuerdo con las prioridades de gestión.

Son métricas de carácter operativo y descriptivo que permiten medir de forma detallada los resultados de los diversos procesos institucionales. Ofrecen el soporte y el desglose necesario para entender el “cómo” se están logrando los objetivos institucionales.

Figura 3. Ejemplo de la estructura y lógica de indicadores

El diagrama anterior muestra un ejemplo de cómo se relacionan los indicadores estratégicos y los indicadores operativos.

El indicador estratégico Índice de Trayectoria Escolar se relaciona con algunos de los indicadores operativos. El índice se calcula por separado para licenciatura y para posgrado (especialización, maestría y doctorado) y resume en un solo valor la trayectoria del alumnado desde su ingreso hasta la conclusión de sus estudios.

Existen distintas relaciones de los indicadores operativos con el indicador estratégico, algunos se denominan de alimentación directa debido a que su resultado se utiliza directamente en el cálculo del indicador estratégico, por ejemplo, los indicadores operativos D.9 y D.11 a nivel licenciatura y los D.18, D.19 y D.20 a nivel de posgrado. Por otra parte, existen algunos indicadores operativos que aun cuando su resultado no se utiliza directamente en el cálculo del indicador estratégico, su desempeño impacta en el comportamiento del mismo, a los que se les denomina de alimentación indirecta. Por ejemplo, para el Índice de Trayectoria Escolar, los indicadores operativos de alimentación indirecta no forman parte de la fórmula, pero miden fenómenos vinculados, como la regularidad, el tiempo excedente y las bajas.

El comportamiento integral de todos los indicadores operativos relacionados, tanto los de alimentación directa como los de alimentación indirecta, permite explicar el desempeño del indicador estratégico. De esta forma, el indicador estratégico ofrece una lectura ejecutiva y general, mientras que los indicadores operativos permiten bajar al detalle cuando se necesita tomar decisiones.