Cierre

La arquitectura operativa y ética, cohesionada en torno a las Prioridades y Compromisos del Rectorado General XV 2025–2029, además de ser intencional y éticamente situada, reconoce la diversidad y la interdependencia de la Universidad. La UAM no se explica por una sola de sus unidades universitarias ni por la Rectoría General por separado: su funcionamiento depende de cómo se articulan todas ellas.

Gestionar la Universidad implica reconocer su historia y configuración específica. En sus más de cinco décadas de existencia, la Universidad ha creado las condiciones y prácticas necesarias para aprender, conciliar, reorientar y adaptarse internamente. Estos reajustes requieren entendimiento, voluntad política, disposición para actuar, para encontrar propósitos comunes y construir entorno a ellos.

Así como es pertinente reconocer que la UAM es una sola y gran universidad, no un agregado de unidades aisladas, y que tiene una probada capacidad de adaptación, también es oportuno reconocer que el desarrollo de cada Unidad Universitaria, Azcapotzalco, Cuajimalpa, Iztapalapa, Lerma y Xochimilco, depende de las circunstancias en las que cada una fue creada, de sus trayectorias específicas de desarrollo y de los momentos históricos que les favorecieron o limitaron.

La Universidad es una comunidad de comunidades, los códigos de comunicación y los intereses que la configuran son plurales. Encontrar puentes de entendimiento en la diversidad implica asumir el papel institucional que nos permite coincidir y asumir con completa responsabilidad el impacto de las decisiones, grandes o pequeñas, en otras personas, grupos y en el futuro de la Universidad.

La UAM necesita consolidar su viabilidad y cada integrante de la comunidad universitaria puede contribuir a hacerlo posible día a día, en particular, aquellas personas con funciones de órganos personales o que participan en alguno de los diversos órganos colegiados. Conjuntar esfuerzos, coordinar acciones, capacidades, convicciones y valores es el mejor compromiso que cada integrante puede asumir en estos momentos con nuestra magna institución: la Universidad Autónoma Metropolitana.

En observancia con el Decálogo de ética para el uso de la inteligencia artificial en la Universidad Autónoma Metropolitana, en el proceso de elaboración de este Plan se utilizaron herramientas de inteligencia artificial generativa de los modelos Anthropic. Su utilización se limitó al apoyo técnico para la sistematización de la información, la organización preliminar de contenidos, la revisión de la claridad expositiva y la formulación de propuestas de presentación y de recursos gráficos en determinados apartados.

El uso de estas herramientas se realizó bajo supervisión humana permanente. Cada resultado fue revisado, contrastado y ajustado críticamente; asimismo, se verificaron las fuentes de información empleadas. La inteligencia artificial no sustituyó el análisis, ni la toma de decisiones institucionales, por lo que la conducción intelectual, la autoría y la responsabilidad sobre el contenido final corresponden plenamente a la Universidad Autónoma Metropolitana.

In Calli Ixcahuicopa – Casa abierta al tiempo