Prioridades y compromisos de la gestión: de la AEGI al PGE

La gestión universitaria está en capacidad y cuenta con la legitimidad para enfrentar y remontar las problemáticas críticas y tensiones operativas diagnosticadas en la AEGI: el agotamiento de la carrera académica como soporte del proyecto universitario, el desfase entre el diseño normativo de las áreas académicas y su operación efectiva, la falta de impacto de la vinculación como puente entre las funciones sustantivas y las demandas sociales, el debilitamiento de la integralidad del modelo académico y del equilibrio entre las funciones sustantivas, y el desacoplamiento entre la AEGI y las capacidades para implementarla de forma participativa, transparente y evaluable.

Las cinco Orientaciones Estratégicaspresentadas en la AEGI revelan igual número de problemáticas asociadas a la gestión de la Universidad, que, en conjunto, señalan que, sin participación comprometida, transparencia, evaluación periódica, profesionalización de la gestión, cultura colaborativa, sistemas de información y distribución adecuada de capacidades institucionales, estas pueden perder viabilidad operativa y reducirse a formulaciones generales.

La siguiente tabla expone el análisis de las cinco Orientaciones Estratégicas presentadas en la AEGI, como un proceso de cambio conducido de manera intencionada por la gestión universitaria. En la segunda columna se muestra las problemáticas que describen la situación actual. La tercera presenta los objetivos institucionales que orientan la intervención hacia el cambio. La cuarta columna presenta el futuro deseable, el cual describe el estado al que se busca arribar institucionalmente.

Finalmente, la contribución de la gestión del Rectorado General 2025-2029 permite distinguir el campo inmediato de acción: aquello que puede ponerse en marcha para aproximar progresivamente la situación actual al futuro deseable, sin suponer que la transformación institucional ocurre de manera automática ni simultánea en todas sus dimensiones.

El futuro deseable es una Universidad viable en el largo plazo, con mayor coherencia operativa y académica: carrera académica renovada, donde convergen las necesidades institucionales y las trayectorias académicas propias de cada campo científico o disciplina; áreas académicas fortalecidas como espacios de articulación de las funciones sustantivas; vinculación social efectiva, oportuna y pertinente y una gestión inteligente y sensible, capaz de actuar con certeza, legitimidad y legalidad, consolidando capacidades de aprendizaje colectivo.

Tabla 1. De las Orientaciones Estratégicas a las contribuciones del Rectorado General XV 2025–2029

Fuente: elaboración propia

En síntesis, la Universidad enfrenta hoy desajustes entre el proyecto universitario, la organización académica, el desempeño de las funciones sustantivas, la respuesta al entorno y las capacidades de gestión. La atención de estas cinco problemáticas exige condiciones de soporte comunes: participación comprometida, transparencia, evaluación periódica, profesionalización de la gestión, cultura colaborativa, sistemas de información y una distribución adecuada de las capacidades institucionales. Sin esa arquitectura institucional, las Orientaciones Estratégicas pierden fuerza como referentes del cambio y los esfuerzos de la Universidad se fragmentan.